Neverwalkaline se adueñó el Gran Premio Estrellas Juveniles Fillies (G1), y se aseguró una de las centrales del día viernes en el Hipódromo de San Isidro. La prueba se disputó sobre la distancia de 1600 metros, el premio a la ganadora fue de $10.000.000.
La hija de fue llevado a la victoria por el jockey Adrián Maximiliano Giannetti. El entrenado por Carlos Daniel Etchechoury se impuso por dos cuerpos sobre No Fear; tercera a un cuerpo y medio llegó Elvitas. La ganadora se apoderó del comando a la altura de los últimos 120 metros , quebrando la resistencia del conducido por Wilson Moreyra.
La nieta de Agnes Gold defendió los colores del stud RDI (SI), y abonó un dividendo de $1.65. El zaino empleó un tiempo de 1:34.92c, y de esta manera se quedó con la segunda victoria en tres presentaciones, lleva acumulado $11.750.000.
La yegua se graduó con el primer clásico de su campaña, ni más ni menos que un G1, ganó las dos veces en San Isidro, ¿dónde será la próxima?
Carlos Daniel Etchechoury su entrenador comentó cómo preparan el desafío, y como vio el desarrollo, y dijo "la idea era correrla tranquila, quizá no tan lejos. Pero sí de menor a mayor, siempre la tuvimos en un gran concepto".
Etchechoury comentó también las características de la yegua, y soltó, "en el día a día es impecable, tiene todas las condiciones. Es muy dócil, tiene mucha calidad.
¡Felicitaciones a todo su equipo!
Por: Celeste Paiz.
Foto: José Maluf (Todogalope)
Ser Sincero conquistó el Clásico Estrellas Junior Sprint (G3), y se aseguró una de las centrales del día viernes en el Hipódromo de San Isidro. La prueba se disputó sobre la distancia de 1000 metros, el premio al ganador fue de $4.000.000.
El hijo de Fortify fue llevado a la victoria por el jockey Francisco Leandro Goncalves. El entrenado por María Álvarez se impuso por cinco cuerpos sobre Salteño Pass; tercero a dos cuerpos llegó Mr Glory. El ganador se apoderó del comando rápidamente, y lo ganó muy fácil.
El nieto de Bernstein abonó un dividendo de $1,85, y empleó un tiempo de 55.88c. De esta manera el criado por el Haras Vacación se quedó con la segunda victoria en dos presentaciones, lleva acumulado $5.050.000.
El defensor de los colores del stud J.A (SR) sumó la segunda victoria, y el primer clásico de su campaña. Ganó una en Palermo, y una en San Isidro, ¿cuál será la próxima?
¡Felicitaciones a todo su equipo!
Por: Celeste Paiz
Foto: José Maluf (Todogalope)
Evo Revoltoso conquistó el Clásico General Manuel Belgrano (G2), y se aseguró una de las centrales del día martes en el Hipódromo de La Plata. La prueba se disputó sobre la distancia de 1200 metros, el premio al ganador fue de $1.650.000.
El hijo de Evocado fue llevado a la victoria por el jockey Daniel Arias. El entrenado por Raúl Ramallo se impuso por tres cuerpos sobre Hello Nacho; tercero a un cuerpo y medio llegó Sun Seiver. El ganador se apoderó del comando pasando la señal de los primeros 400 metros, quebrando la resistencia del conducido por Rodrigo Bascuñán.
El nieto de Russian Blue defendió los colores del stud C.S.N.E, y abonó un dividendo de $2.45. El zaino empleó un tiempo de 1:11.85c, y de esta manera el criado por Carlos Gómez se quedó con la octava victoria en treinta presentaciones, lleva acumulado $11.967.883.
El caballo venia de ganar, y con esta victoria sumó el tercer clásico de su campaña. Ganó siete en La Plata, y una en Palermo; y con esta se despide de las pistas, hasta luego crack, y buena suerte con la nueva vida como reproductor !!!
¡Felicitaciones a todo su equipo!
Por: Celeste Paiz
En el Hipódromo de Palermo se vivió una jornada muy especial con dos Clásicos, pozos
millonarios y la Ruleta de la Suerte.
Se disfrutó un excelente sábado en el Hipódromo de Palermo durante la quinta edición de
Un Día en las Carreras que ofreció una jornada con 17 competencias, millonarios pozos e
incrementos y sorpresas para los aficionados.
A las 17:30hs se llevó a cabo el Clásico Día de la Bandera para todo caballo de 4 años y
más edad sobre 1.200 metros, logró la victoria Ojos Remoteros de la caballeriza El
Arrabalero (R. IV), conducido por Gonzalo Borda y entrenado por Sergio Carezzana. El hijo
de Remote se impuso atropellando por afuera con una diferencia de 5 cuerpos sobre Chazki.
Más tarde, se disputó el Clásico General Belgrano (G2) para todo caballo de 3 años y más
edad sobre 2.500 metros con 10 competidores. En un final apasionante, obtuvo el triunfo
Treasure Island de la caballeriza Bien de Abajo (AZ), conducido por Francisco Goncalves
y entrenado por Nicolás Martín Ferro. Se impuso por una cabeza sobre Camus Superior
llevándose un premio de $3.020.000,00. De esta manera, con sus últimas tres victorias ganó
en los 1600 (Clásico Benito Villanueva), los 2000 (Clásico Malvinas Argentinas) y, en esta
oportunidad, subiendo a los 2500 metros y adaptándose a cada distancia.
Durante toda la jornada, los aficionados pudieron disfrutar la adrenalina del Turf en las
tribunas porteñas y también por BETURF, la plataforma online del Turf argentino para
usuarios con domicilio en CABA y Provincia de Buenos Aires. Palermo logró una recaudación
total de $243.927.415,20 (venta Palermo: $225.037.026,00; venta exterior: $18.890.389,20)
poniendo en juego pozos e incrementos por más de $100.000.000, Garantizado de
$15.000.000 en el último Pick4 y la Ruleta de la Suerte en la que se aumentó el valor máximo
a $2.500.000 en las carreras 1, 3, 4, 6, 8, 9, 11, 12, 13, 15, 16 y 17.
Además, ¡junio continúa a puro Turf! Este domingo 25, los Pura Sangre del interior
llegan al Hipódromo de Palermo para realzar la esencia y pasión de la hípica nacional.
Los ejemplares de 2 años y todo caballo de 3 años y más edad brindarán un verdadero
espectáculo en los Encuentros Provinciales de invierno.
VENITE a disfrutar y emocionarte con el mejor Turf de Latinoamérica. Viví momentos únicos
en el corazón de la Ciudad.
Texto: Prensa Hapsa
Treasure Island, el hijo de Treasure Beach conquistó el Clásico General Belgrano (G2), y se aseguró una de las centrales del día sábado en el Hipódromo Argentino de Palermo. La prueba se disputó sobre la distancia de 2500 metros, el premio al ganador fue de $3.020.000.
El defensor de los colores del stud Bien de Abajo (R.IV) fue llevado a la victoria por el jockey Francisco Leandro Goncalves. El entrenado por Nicolás Martín Ferro se impuso por una cabeza sobre Camus Superior; tercero a cuatro cuerpos llegó Galán Gales. El ganador se apoderó del comando a la altura de los últimos 50 metros, quebrando la resistencia del conducido por Juan Carlos Noriega.
El criado por el Haras El Doguito abonó un dividendo de $14.55, y empleó un tiempo de 2:33.97c. De esta manera se quedó con la sexta victoria en doce presentaciones, lleva acumulado $10.850.200.
El zaino doradillo se quedó con la tercera victoria consecutiva, y sumó el tercer clásico de su campaña. Las seis victorias fueron en la pista de Palermo, cabe destacar que la carrera anterior fue sobre la distancia de 2000 metros, pegó un buen salto. ¿Cuándo será la próxima?
Por: Celeste Paiz.
fotos Hapsa
¡Mirá el video y las fotos de la carrera!
El caballo de Blue Rose Farm, entrenado por Jena Antonucci, la primera mujer que gana una prueba de la Triple Corona de los Estados Unidos, y dirigido por el venezolano Javier Castellano, sorprendió en el hipódromo neoyorquino en su quinta actuación
Hasta ayer, la historia del 155° Belmont Stakes (G 1-2400 m) eran los 50 años de la Triple Corona de Secretariat, el caballo más venerado del turf estadounidense. Pero la historia, aunque fuera por unos días, serán Arcangelo (Arrogate) y su entrenadora, Jena Antonucci, la primera mujer en ganar un clásico de la ilustre serie de tres que tiene esa hípica. Y no menos importante fue para Javier Castellano en lo personal. Después de 25 años desde que adoptó Nueva York para trabajar y formar una familia, este enorme jinete venezolano se llevó su primer Belmont Stakes en el año en que obtuvo su primer Kentucky Derby (G 1-2000 m) gracias a Mage (Good Magic).
Precisa, llena de fe, la conducción que le dio Castellano a Arcangelo fue como para acallar algunos comentarios adversos que recibió el día en que Mage entró 3° en el Preakness (G 1-1900 m), donde terminó la ilusión de un nuevo triplecoronado. Opiniones que van a mantenerse, pero que ahora el jockey bicoronado con dos caballos diferentes puede dejar atrás.
Como suele decirse con ilusión o con un resultado puesto, “no se necesita un caballo de 1 millón de dólares para ganar un Classic”. Lejos de ello, Arcangelo costó 35.000 dólares de las ventas de septiembre de Keeneland; una moneda al aire en 2021 devenida una ganga en el instante en que su figura de tordillo fuerte y tenaz como su padre se hizo invulnerable en la recta final. El caballo criado por la cabaña chilena Don Alberto en Kentucky, superó por un cuerpo y medio al favorito Forte (Violence), que dejó tercero a Tapit Trice (Tapit), y pagó 17,80 a ganador -5° cotizado entre diez-; Forte, campeón 2 años de 2022, reaparecía tras semanas sin competir por una lesión previa al Derby.
Antonucci, de 47 años, fue veterinaria asistente y trabajó con el entrenador D. Wayne Lukas hasta que se independizó en 2010. “Estoy tan agradecida a este caballo”, dijo la cuidadora luego. “Voy a estar en deuda con él por siempre, porque es un caballo honesto, de enorme corazón; es la razón por la que uno se levanta siete días a la semana. No he dormido mucho en las últimas noches, a decir verdad”, agregó tras el aliento que le dio al tordillo desde su box en la tribuna y la celebración eufórica apenas cruzó el disco, que la puso al borde del llanto.
Castellano, de 45 años, comentó a Agentes 305: “He sido bendecido: el Hall Of Fame, cuatro Eclipse Award, el Kentucky Derby, dos veces el Preakness y ahora el Belmont Stakes; gracias a Dios y al apoyo de todos los dueños que han hecho realidad todo esto, los entrenadores, mi familia, mi esposa y mis hijos”. Después describió a Arcangelo: “Es un caballo que se está desarrollando, había corrido cuatro veces, un segundo, un cuarto, salió de perdedor conmigo y enseguida ganó el Peter Pan (G3-1800 m, pr la cabeza), en Belmont. Sigue aprendiendo; esta era la prueba de fuego para demostrar que es un buen caballo y lo hizo como todo un campeón ante los mejores tresañeros de la nación, como National Treasure, ganador del Preakness, Angel of Empire, 3° en el Kentucky Derby…”.
Sobre el desarrollo, Javier detalló: “Tuve un buen tren de carrera, todo me salió perfecto, como lo pensamos. Se trataba de venir alejados de la velocidad, teniendo en cuenta que es una milla y media y hay que tener bastante paciencia. Eso me lo ha dado la experiencia en los hipódromos de Nueva York. En Belmont la recta es bastante larga y las curvas son bien abiertas, si te mueves temprano puedes perder la carrera. En los 600 el caballo quería correr, lo dejé por dentro y ganó como un campeón”.
El triunfo fue muy especial para Castellano: “Deseaba ganar el Belmont Stakes -como el Kentucky Derby-, porque residimos en Nueva York, mis hijos nacieron aquí, se han criado aquí, fueron a la escuela aquí, y llegar a casa y compartir esta alegría con mis vecinos es una satisfacción, así como que mis hijos lo hayan presenciado. Les doy las gracias a todos los fanáticos hípicos latinoamericanos y a Venezuela, que siempre me ha apoyado en mi carrera profesional”.
Será una temporada inolvidable para el jockey y para la entrenadora de Arcangelo, que durante 2m29s23/100 le pusieron un paréntesis a la memoria de Secretariat.
foto Adam Coglianese
El defensor de San Benito consiguió su primera victoria de jerarquía y el tordillo estuvo a punto de repetir el agónico triunfo de hace un mes, en la misma diagonal de San Isidro en la que esta vez se quedó corto por nada
Don Latido (John F Kenedy) tuvo que apelar a su corazón para salvar la cabeza y salvarse de la frustración que habría significado que la amenaza anunciada como un pronóstico de lluvia se diera en el final del Clásico Pippermint (G 2-1400 m), corporizada en Tooru (Lizard Island), en el césped de San Isidro.
En realidad, la amenaza se hizo ataque pero el resultado resguardó a Don Latido en el disco, donde se impuso por la cabeza ante el tordillo, que esta vez se quedó apenas corto. El ganador, conducido por William Pereyra, consiguió su victoria más importante y primera clásica a los 3 años, cuando está entrando en la edad mediana, y rehabilitándose en cierto modo de su debut de jerarquía, donde problemas de tráfico lo relegaron. A Tooru, en cambio, su carga electrizante le había dado el triunfo por el pescuezo ante Bequepingo (Cityscape, 5° esta vez) en el Clásico Southern Halo (G 3), hace casi un mes.
“En la anterior [el Clásico Austria (L)] hubo mala suerte, se pialó con el de adelante, tropezó y el resultado no lo tuvimos en consideración”, comenta Manuela Bassombrio, criadora y propietaria de San Benito, el establecimiento cuyo propietario es su padre, Andrés. “Lo esperamos para esta carrera, llegó muy bien, pero la realidad era que la carrera era muy brava, con caballos de muy buen nivel; Don Latido había ganado carreras muy lindas en las categorías y teníamos que ver dónde estábamos parados. Fue una linda sorpresa, ganó muy bien”.
Si hay algo de lo que hace gala Manuela es de su conocimiento y la forma de explicar situaciones, casi siempre sonriendo, como para derribar la valla que a veces levanta ante los medios, cultora como es del perfil bajo. Sobre Tooru también opina, admirada por su atropellada: “Es bravísimo, su victoria en la carrera anterior no fue casualidad, corre muchísimo. William [que es jockey oficial de San Benito] me decía que no sintió ninguna atropellada; claro, el tordillo venía por afuera”, dice, divertida con el final de la historia.
Después, cuenta un detalle que se volvió fundamental en la vida competitiva de Don Latido: “Estamos muy contentos por el equipo, que trabajó mucho en él. Por su temperamento, el caballo fue castrado en el haras, antes de la doma; Dany [Etchechoury, el cuidador] también hizo un gran trabajo porque era muy liviano, entonces empezó a varearlo solo, le buscó la vuelta”.
El carácter del hijo de John F Kennedy es hereditario, según apunta Manuela: “La madre, Doña Alaska (Asiatic Boy), no corrió justamente por su temperamento y la dejamos de madre, tiene toda la buena línea nuestra, que no falla y nos sigue dando”.
En el haras Santa Inés, donde fue criado, vio la luz un homenaje al mejor caballo del mundo en 2007, con una memorabilia que incluye recuerdos, información sobre su campaña, artículos periodísticos, fotos y una pantalla que muestra videos de todas las carreras y sus triunfos en tres continentes, que estará abierta al público
El Museo de Invasor es una realidad. El jueves 1 de junio, la tranquera del haras Santa Inés se abrió para una presentación esperada, en el campo que fue del haras Santa María de Araras -radicado casi exclusivamente en Mar del Plata- donde queda incluso personal de la cabaña brasileña y donde Alessandro Miserocchi, el criador del prodigio, y su mujer, fueron distinguidos anfitriones. Entre los que asistieron a la reunión estuvo Javier Iguacel, intendente de Capitán Sarmiento, el distrito limita con San Antonio de Areco y genera una discusión amigable y que despertó un comentario divertido, sobre dónde se encuentra Santa Inés.
En unas palabras que oficiaron de bienvenida, Miserocchi reflejó su admiración por Invasor y agradeció al turf uruguayo, donde el hijo de Candy Stripes obtuvo la Triple Corona y saltó a su primera fama. Gustavo Duarte, su jockey en Maroñas y de actuación en nuestros hipódromos durante cinco años -trabajó con Carly Etchechoury, entre otros-, fue uno de los invitados especiales. En las paredes, la trayectoria del notable ejemplar se reproduce al detalle en innumerables fotos, artículos periodísticos, trofeos, y un video repite su campaña en Uruguay, Estados Unidos y Dubai, en una exhibición de muy buen gusto curada por la diseñadora Geraldine Cunto, desde hace años una integrante más de la grey burrera.
“Esto es algo que yo sentía como un deber hacia Invasor, para devolverle lo mucho que él me dio y le dio al turf argentino y sudamericano y diría que al turf internacional”, confesó Miserocchi a Turf Class. “Si uno lo piensa, ha hecho cosas que parecen imposibles y con la simpleza que lo hizo parecían fáciles; se enfrentó en la carrera más importante del mundo con los mejores caballos y en los mejores hipódromos del mundo, porque Estados Unidos tiene muchos pero son cinco o seis los más importantes e Invasor ganó en Pimlico, donde se corre el Preakness; en Belmont, en Churchill Downs, en Gulfstream Park, en Saratoga. Todas las carreras que corrió en EE.UU. fueron de Grupo 1 y ganó las cinco… casi imposible. Todo eso lo coronó con la Dubai World Cup”.
Invasor había sido llevado de regreso a los Estados Unidos luego de tener su desquite en Nad Al Sheba, el hipódromo que entonces era sede de la serie de la Copa del Mundo y donde había terminado cuarto en el UAE Derby, su primera actuación, cuando Kiaran McLaughlin, su entrenador, admitió que aún no lo conocía bien. El estadounidense era cuidador de Shadwell, la caballeriza que defendió el zaino colorado y pertenece a uno de los jeques dubaitíes, de modo que al profesional no le faltaba experiencia en ese medio.
La intención de los propietarios era intentar repetir la gran campaña de 2006, pero una lesión dejó trunco el proyecto e Invasor fue retirado. En ese momento, Misserocchi llevó a la madre de Invasor, Quendom, a Hill ‘n’ Dale, la estación de montas de Kentucky, para que fuera servida por padrillos del hemisferio norte, y en los Estados Unidos dio cuatro crías que fueron comerciales, claro, pero no alcanzaron relevancia en las pistas. Luego, la repatrió. “Quendom me ha dejado en la Argentina dos buenas hembras, una Fortify de 2020 y la otra por Hi Happy, nacida en 2022. El año pasado, a sus 25 años, la dejamos sin servir y está pensionada. Para su edad está muy bien”. Miserocchi está entusiasmado con el aporte genético de una yegua que está en la historia, y que en ese momento era exhibida de tiro ante la concurrencia y posaba cuando cada asistente lo solicitara, sin problema.
El propietario de Santa Inés remarca que el museo de Invasor estará abierto para todos los interesados en conocer una memorabilia fundamental para el turf argentino, uruguayo y sudamericano en total, y también para el resto del planeta hípico. “Sólo vamos a pedir que previamente se concierte una cita para que todos los visitantes puedan ser atendidos como corresponde”, subraya Alessandro Misserocchi, que en medio de catálogos y programas de carreras incluyó un detalle: una botella de agua mineral que conserva sin abrir y que compró en alguno de los hipódromos donde presenció un triunfo de Invasor. Ser testigos de las hazañas de semejante caballo a través de su museo es un privilegio.
Madonna Benois se adueñó el Clásico Raúl Aristegui (G2), y se aseguró la central del día martes en el Hipódromo de La Plata. La prueba se disputó en la 1500 metro, sobre la pista de arena, y el premio a la ganadora fue $1.705.000.
La hija de Angiolo defendió los colores del stud Tres Jotas, y fue llevada a la victoria por el jockey William Pereyra. La entrenada por Ramón Acuña se impuso por un cuerpo sobre Pecadora Joy; tercera a dos cuerpos y medio llegó Chiska. La ganadora se apoderó del comando en el ultimo saltó, quebrando la resistencia de la conducida por Martín Valle.
La nieta de El Corredor abonó un dividendo de $1,65, y empleó un tiempo de 1:31.96c. De esta manera la criada por el Haras El Paraíso se quedó con la quinta victoria en seis presentaciones, lleva acumulado $7.345.000 en premios.
La yegua viene en ascenso, ganó la tercera victoria consecutiva, y sumó el cuarto clásico de su campaña. Aún no salió de la pista platense ¿dónde será la próxima?
¡Felicitaciones a todo su equipo!
Por: Celeste Paiz.
foto @dupratphotolp
¡Mirá el video y las fotos de la carrera!
Maria Muñoz, costó ponerlo y ganó como esperábamos